Benalmádena: tres latidos y una sola identidad

Como en un puzle que encaja a la perfección, Benalmádena reúne la esencia de sus tres núcleos de población: casas encaladas, mar Mediterráneo, parques de ocio, senderos naturales y una vida comercial inagotable.  

A 241 metros sobre el nivel del mar y a 2,7 kilómetros de la costa, el pueblo conserva en su trazado las huellas del legado andalusí. Entre miradores y jardines, más allá del centro histórico destacan lugares como el Castillo de Colomares o la Stupa de la Iluminación. Desde el propio pueblo, a modo de vigía, se contempla la costa con casi nueve kilómetros de playas, chiringuitos, calas escondidas y el puerto deportivo. 

Ambas zonas quedan conectadas a través del núcleo comercial más importante: Arroyo de la Miel. Este distrito está formado por urbanizaciones, parques y restaurantes, que permiten integrarse en su ambiente familiar.  

Entre el mar y la montaña, Benalmádena lo tiene todo. Solo es necesario venir y descubrirlo. 

Planes para enamorarte de Benalmádena