Playas de Benalmádena: el destino de sol y mar más accesible
La costa de Benalmádena es sinónimo de entretenimiento en familia, baños de sol en la toalla, buceo entre rocas, pádel surf y chiringuitos para comerse un sabroso espeto en cualquier momento del año.
Las playas de arena tostada a las que acceder desde el paseo marítimo, las calas donde relajarse y la zona naturista demuestran que el litoral de Benalmádena es versátil. Una costa que se adapta a cualquier preferencia. Solo hay que prestar atención a sus instalaciones y servicios para comprobarlo: duchas, aseos, zonas de juego infantil, solmáforos y buenas conexiones de transporte público y privado. Benalmádena cuenta con un paseo marítimo accesible y algunas de sus playas disponen de infraestructuras para personas con movilidad reducida: rampas de hormigón, vehículos anfibios, duchas adaptadas, pérgolas, pasarelas y tumbonas.
Benalmádena Costa mantiene viva la huella de un litoral de acantilados y rincones aún salvajes y propone unas vacaciones de sol y playa sin preocupaciones.